Las creencias que nos limitan: los introyectos

Cuando somos niñxs, recibimos de nuestro entorno todo tipo de ideas, normas y conceptos sobre lo que está bien y lo que no, cómo hay que actuar, comportarnos, relacionarnos con los demás, etc… Todas estas creencias nos llegan desde muchas fuentes distintas: la sociedad, los educadores, nuestros familiares, pero sobre todo son nuestros padres los que nos transmiten la mayoría de los valores y modelos que van quedando fijados en nuestros cerebros y corazones.

Este conjunto de creencias y modelos “impuestos” desde el exterior (no escogidos voluntariamente), es lo que en Gestalt llamamos introyectos.
Poniendo un ejemplo muy sencillo: los introyectos son como comida que nos tragamos sin masticar. Si no mastico lo que estoy comiendo, no sé si esa comida me gusta, qué sabor tiene, si me va a sentar bien, si me apetece comérmela… me la estoy “tragando” sin ni siquiera haberla elegido.

Como niñxs, al no disponer de la madurez ni las herramientas necesarias para gestionar toda esa información, nos es imposible distinguir qué ideas realmente nos sientan bien, se adecuan a nuestro sentir, a nuestra personalidad, valores e intereses y cuáles queremos descartar en favor de nuestro bienestar. De esa manera, lo aceptamos todo dándolo por bueno, nos “tragamos” todas esas ideas que pasan a formar parte (muchas de ellas de manera inconsciente) de nuestro sistema de valores y creencias.

Algunos ejemplos de introyectos

“expresar los sentimientos no sirve para nada y es inadecuado”
“cuando eliges algo es para siempre”
“los hombres no lloran”
“el trabajo no es para disfrutar”
“enfadarse es malo”
“tienes que seguir la tradición familiar y ser……. (cualquier profesión)”
“sólo el que sufre y se sacrifica merece ser recompensado”
“hay que casarse y tener hijos”
“las niñas buenas no se pelean”
“no te puedes fiar de nadie”
“hay que atender primero los deseos de los demás”
“la pareja es para toda la vida”
“la vida es sufrimiento”, etc…

(puedes ver el introyecto en este dibujo del genial Quino?)

introyección creencias bcn gestalt quino

Los introyectos no sólo se transmiten con palabras, sino que también se aprenden a través de actitudes. 
No hay que olvidar que todas estas ideas, aunque son transmitidas por nuestros padres con la mejor de las intenciones, nacen de una experiencia vital subjetiva: por ejemplo, si una persona ha sido infeliz toda la vida en su trabajo, transmitirá a sus hijos que el trabajo es sufrimiento. Si otra ha vivido con las emociones reprimidas, educará en el intelecto, considerando que expresar emociones no sirve para nada o que es socialmente incorrecto.  Otra que base sus relaciones en la desconfianza o que haya sufrido “decepciones” por parte de los demás, transmitirá a sus hijos que “no te puedes fiar de nadie “… 
También puede ser que se transmita lo contrario de lo vivido, y es frecuente que algunos introyectos se vayan pasando durante varias generaciones.

No todas esas creencias nos perjudican, sin embargo las que sí lo hacen pueden llegar a limitarnos seriamente como personas, mermando la capacidad de escoger por nosotrxs mismxs, definiendo nuestras relaciones, nuestra vida laboral, etc… en definitiva, obstaculizando nuestra realización personal y tapando nuestros verdaderos deseos y necesidades.


¿CÓMO IDENTIFICAR MIS INTROYECTOS?


Te proponemos un pequeño ejercicio:

    1. haz un listado con aquellas creencias, normas e ideas que te inculcaron. También puedes poner actitudes que veías aunque no fueran expresadas con palabras.
    2. lee una a una y pregúntate: ¿de dónde viene esto? ¿de quién es? anótalo.
    3. observa cómo ha afectado a tu vida, y anota en qué ocasiones esta idea ha influído en tus decisiones, pensamientos o sentimientos.
    4. ¿qué opinas tú ahora sobre esa idea o actitud?
    5. en este momento de tu vida, ¿esta creencia va a favor o en contra de tu bienestar?
    6. decide si quieres seguir manteniendo este introyecto o no
    7. si has decidido que no, pon en acción tu decisión en la próxima oportunidad que tengas

Estos pasos te pueden ayudar a identificar algunos de ellos y a darte cuenta de cómo han afectado tu vida. Un abordaje terapéutico más serio te ayudará a trabajarlos con más profundidad y también traer a la superficie aquellos que permanecen ocultos y de los cuales no eres consciente.

En Gestalt trabajamos para que esta toma de conciencia te permita ver cómo los introyectos pueden estar limitándote y, esta vez desde un punto de vista maduro y consciente, escojas cambiar y abandonar las fidelidades familiares que no favorecen tu bienestar.



© Bcn Gestalt

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